Lunes, 12 de octubre de 2009
Publicado por fcom @ 21:12  | Opini?n
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Resulta incómodo pensar que uno no cumple su rol de buen ciudadano ante la sociedad y ante el sistema democrático. El derecho y, a juicio de muchos, el deber de expresar cada cuatro años justos la postura política de los ciudadanos parece que tiene que ir acompañado de una participación activa en la comunidad, uno debe confiar en las fuerzas del orden (quienes protegen a  todo ciudadano cumplidor) y en las autoridades políticas correspondientes, amén de otras obligaciones democráticas de parecida índole.

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No obstante, a uno se le hace harto cuesta arriba depositar la confianza (tan importante, tan valiosa) en los regidores del Estado en todas sus formas cuando son ellos mismos los que cada día, con su ejemplo, disuaden a uno de hacerlo.

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Estos son sólo algunos ejemplos muy esclarecedores que pueden hacernos reflexionar sobre la relación de confianza entre ciudadanos y Estado. ¿Qué nos demuestran sus actos?¿Qué hacen por nosotros?

Lo único que queda realmente claro es que sin un compromiso de ambas partes este sistema no funciona: demostrado.
Por eso es injusto que nos exijan comportarnos como 'ciudadanos ejemplares'.





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